La COVID-19, causada por el síndrome respiratorio agudo del coronavirus SARS-CoV-2, es aún una pandemia global que avanza por todo el planeta sumando ya más de 2,6 millones de fallecidos y más de 120,7 millones personas infectadas.

Aunque la mayoría de los casos son leves, una minoría de pacientes padece un síndrome respiratorio agudo severo causante de la mayor parte de las muertes. Hasta el momento, se han reportado daños en múltiples órganos, incluido el corazón, y ahora crece la preocupación de que los supervivientes puedan sufrir también secuelas a largo plazo, sobre todo entre aquellas personas que presentaron mayor severidad y necesidad de cuidados intensivos.

Ahora, un nuevo estudio multicéntrico publicado en European Heart Journal parece arrojar nuevos datos sobre ello, reportado diversos tipos de daño en el corazón en alrededor del 50% de los pacientes que han sido hospitalizados con COVID-19 grave y altos niveles de troponina en sangre.

Se trata del estudio más extenso realizado hasta la fecha de estas características, pues ha investigado a 148 pacientes (70% de los cuales eran hombres) ingresados por COVID-19 en seis hospitales londinenses que presentaban elevados niveles de troponina en sangre, una proteína que libera el corazón cuando éste se lesiona y que, por tanto, es indicador de daño cardíaco. “Los pacientes con COVID-19 en recuperación habían estado muy enfermos; todos requirieron hospitalización y todos tenían elevación de troponina, y alrededor de uno de cada tres había estado conectado a un ventilador en la unidad de cuidados intensivos”; especifica Marianna Fontana, profesora de Cardiología del University College de Londres, que dirigió la investigación junto a Graham Cole, cardiólogo consultor del Imperial College de Londres.

Para comprobar la existencia, causa y extensión de la lesión miocárdica, se ofreció a los pacientes que tenían niveles anormales de troponina realizar una resonancia magnética del corazón (RMC) después del alta y se compararon con los de un grupo de control de pacientes que no habían tenido COVID-19, así como con 40 voluntarios sanos más. “Los niveles elevados de troponina se asocian con peores resultados en pacientes con COVID-19. Los pacientes con enfermedad grave de COVID-19 a menudo tienen problemas de salud relacionados con el corazón, como diabetes, hipertensión arterial y obesidad. Sin embargo, durante una infección grave por COVID-19, el corazón también puede verse afectado directamente. Es difícil identificar cómo se puede dañar el corazón, pero las imágenes por resonancia magnética del corazón pueden identificar diferentes patrones de lesión, lo que puede permitirnos hacer diagnósticos más precisos y enfocar los tratamientos de manera más efectiva”, señala la profesora Fontana.

Los resultados evidenciaron que los pacientes que poseían elevados niveles de troponina en sangre tenían altas tasas de lesión del músculo cardíaco que podían verse en las exploraciones uno o dos meses después del alta. Además, a través de la RMC pudieron observar como algunas de estas lesiones eran nuevas y probablemente causadas por la COVID-19.

En concreto, los investigadores observaron que el patrón de la tipología de lesión cardiaca era variable. “Si bien detectamos solo una pequeña cantidad de lesiones en curso, vimos una lesión en el corazón que estaba presente incluso cuando la función de bombeo del corazón no se vio afectada y podría no haber sido detectada por otras técnicas. En los casos más graves, existe la preocupación de que esta lesión pueda aumentar los riesgos de insuficiencia cardíaca en el futuro, pero se necesita más trabajo para investigar esto más a fondo“, explica la autora del estudio.

Los resultados revelaron que la función del ventrículo izquierdo del corazón (la cámara responsable de bombear sangre oxigenada a todas las partes del cuerpo) era normal en el 89% de los pacientes, pero el 54% (80) de los pacientes presentaba daño cardíaco, incluyendo inflamación del músculo cardíaco (miocarditis), cicatrización o muerte del tejido cardíaco (infarto), restricción del suministro de sangre al corazón (isquemia) y combinaciones de los tres.

Más concretamente, se observó que el 26% (39) de los pacientes presentaba patrón de cicatrización o lesión tisular por inflamación del músculo cardiaco, el 22% (32) por cardiopatía isquémica (que incluye infarto o angina) y el 6% (9) por ambas patologías.

La lesión por miocarditis se limitó a tres o menos segmentos miocárdicos en el 88% (35/40) de los casos sin disfunción asociada del ventrículo izquierdo; de estos, el 30% tenía miocarditis aun activa. Se hallaron signos de infarto de miocardio en el 19% (28) de los casos e isquemia inducible en el 26% (20/76) de los pacientes sometidos a perfusión miocárdica con estrés (incluidos 7 con infarto e isquemia). De los pacientes con patrón de lesión isquémica, el 66% (27/41) no tenían antecedentes de enfermedad coronaria. No se detectó evidencia de fibrosis difusa o edema en el miocardio en ninguno de los casos analizados.

Estos resultados evidencian la existencia de lesiones relacionadas con la inflamación y la cicatrización del corazón en más de la mitad de los pacientes que han sufrido una infección grave por COVID-19 con elevación de troponina, de extensión limitada y con pocas consecuencias para la función del corazón, además de constatar una posible inflamación aun en curso en algunos pacientes. Una cuarta parte de los pacientes analizados tenía cardiopatía isquémica, de los cuales dos tercios no tenían antecedentes previos.

Estos hallazgos brindan dos oportunidades: en primer lugar encontrar formas de prevenir la lesión, ya que a partir de algunos de los patrones que hemos visto la coagulación de la sangre puede estar desempeñando un papel sobre el que tenemos tratamientos potenciales y, en segundo lugar, detectar las consecuencias de una lesión durante la convalecencia pueden ayudarnos a identificar aquellos pacientes susceptibles de beneficiarse de tratamientos farmacológicos de apoyo específicos para proteger la función cardíaca con el tiempo“, concluye la profesora y autora de la investigación, Marianna Fontana.

Fuentes:

  • Kotecha, Tushar; Knight, Daniel S; Razvi, Yousuf; Kumar, Kartik; Vimalesvaran, Kavitha ; et al. Patterns of myocardial injury in recovered troponin-positive COVID-19 patients assessed by cardiovascular magnetic resonance. European Heart Journal. Febrero 2021. Disponible aquí.
  • Redacción Médica. La mitad de los pacientes con Covid grave tiene daños en el corazón. Disponible aquí.

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