El aguacate es un fruto que ha ganado especial popularidad por sus múltiples propiedades saludables y por su versatilidad en la cocina. Es una fruta con bajo contenido en agua y alto aporte de lípidos, lo que aumenta su valor calórico. Las grasas que contiene son en su mayor parte insaturadas (monoinsaturadas), destacando en particular el elevado contenido en ácido oleico. Además, se trata de una fruta muy rica en fibra y en minerales como el magnesio y el potasio. En cuanto a su composición vitamínica, aporta cantidades destacables de vitamina E  -potente antioxidante-, a diferencia del resto de las frutas que apenas la contienen. Además, su consumo contribuye a cubrir las necesidades de otras vitaminas como la vitamina C, y, en menor grado, la vitamina B6.

Son varios los estudios que han señalado que el consumo de aguacate reduce los niveles de colesterol total y del colesterol LDL (el colesterol «malo»), así como los triglicéridos en sangre, debido, posiblemente, a su composición en ácidos grasos y a su riqueza en fibra. Algunos trabajos también han indicado que ciertos compuestos aislados del aguacate, denominados persenonas A y B, tienen propiedades antioxidantes y podrían inhibir la producción de radicales libres (implicados en el envejecimiento y la aparición de diversas enfermedades crónicas).

Con el objetivo de analizar los beneficios saludables del aguacate, investigadores de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, en Boston, realizaron un seguimiento de 30 años a más de 68.780 mujeres (de 30 a 55 años) y a más de 41.700 hombres (de 40 a 75 años) de Estados Unidos. Todas las personas estaban sanas en el inicio del seguimiento (no padecían ni cánceres, ni enfermedades coronarias, ni accidentes cerebrovasculares en el momento en el que comenzó el estudio). A lo largo de las tres décadas, se documentaron 9.185 eventos coronarios y 5.290 accidentes cerebrovasculares (ictus).

Los resultados del estudio, publicados en la prestigiosa revista Journal of the American Heart Association, mostraron que los participantes del estudio que comieron al menos dos porciones de aguacate por semana (= 1 aguacate entero) tenían un 16 % menos de riesgo de enfermedad cardiovascular y un 21 % menos de riesgo de enfermedad coronaria, en comparación con aquellos que nunca o rara vez comían aguacates.

Además, en aquellos casos donde se había reemplazado media porción diaria de margarina, mantequilla, huevo, yogur, queso o carnes procesadas, por la misma cantidad de aguacate, también vieron que reducía el riesgo de enfermedades cardiovasculares entre un 16% y un 22% menos.

Así, los resultados de este trabajo proporcionan información que los profesionales de salud podrían trasladar a sus pacientes. “Reemplazar con aguacate ciertos productos que utilizamos para untar, como alimentos que contienen grasas saturadas como el queso y las carnes procesadas, es algo que los médicos y otros profesionales de la salud, como los dietistas, pueden sugerir a los pacientes”, señala la autora principal del estudio, la Dra. Lorena S. Pacheco, investigadora postdoctoral en el departamento de nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

Este es el primer estudio prospectivo de gran tamaño que respalda la asociación positiva entre un mayor consumo de aguacate y una menor cantidad de eventos cardiovasculares, como enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares. Como señala la Dra. Pacheco, «nuestro estudio proporciona más evidencia de que la ingesta de grasas insaturadas de origen vegetal puede mejorar la calidad de la dieta y es un componente importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares».

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